Pérdidas y duelos

Desde mi labor como Doula, a nivel profesional, he acompañado perdidas gestacionales tanto en abortos espontáneos como en interrupciones del embarazo en el primer trimestre y sus consiguientes duelos.

Han sido varias las veces que una mamá me ha pedido sostén y acompañamiento desde el momento que empieza a sangrar de manera espontánea y acudimos al hospital, como desde el momento en que decide interrumpir su embarazo y me pide apoyo en la gestión emocional y en el proceso.

Para mí es un honor que una mujer me dé la oportunidad de acompañarla en este momento de tanta intimidad. Desde mi figura como Doula y como madre y mujer que también ha transitado la experiencia de la pérdida y el duelo gestacional estos son algunos de los soportes en los que me he apoyado para este acompañamiento:

  • Acojo sus miedos, su dolor, sus dudas y confusión no desde la salvadora si no desde una figura empática e incondicional.
  • Sostengo su llanto, su rabia, su caos hormonal y sus expectativas rotas ante la posible llegada de un bebé.
  • No juzgo y absolutamente siempre valido sus sentimientos y facilito el poder nombrarlos.
  • Invito a que de espacio en su vida y en la familia a esa hija o hijo no nacido, al margen de la edad y el tiempo de gestación resignificándolo en el sistema familiar.
  • Posibilito, si así lo desea la madre, la intimidad y el encuentro con el ser que habitaba su útero acogiendo el sangrado y tratando de identificar al bebe por muy pequeño que fuese, para de esta manera poder despedirse, enterrarlo o lo que necesite hacer en ese momento.
  • Ritualizamos la despedida, creando un altar y poniéndole un nombre para tenerlo presente como parte de la familia.
  • Sostengo el duelo con dedicación, entrega y cariño haciendo una escucha activa a sus necesidades y dando soporte logístico y emocional.

El conocer el sendero del bosque me da fuerza y confianza para cogerlas de la mano y acompañar sus pasos al ritmo que ellas marcan, abriendo la posibilidad de que escuchen su propio cuerpo conscientemente y no dejando que nadie robe uno de los momentos más importantes de la vida de una mujer y su familia.

Partería Espiritual, de Ina May Gaskin

PARTERIA ESPIRITUAL es un maravilloso libro de INA MAY GASKIN que me acompaña e inspira desde hace años.

Llego a mi como regalo al finalizar la formación de Doula en el 2008 y fue como anillo al dedo para inspirarme en este nuevo hacer, como mujer acompañando a otras mujeres en su proceso de ser madres.

Durante el embarazo de mi hijo pequeño Sol volví a retomarlo, pero esta vez no como Doula si no como mujer embarazada.

Fue entonces cuando verdaderamente me atrapo y se convirtió en libro de cabecera y guía espiritual.

Los testimonios de aquellas mujeres que en los años 70 decidieron hacer suyos los partos confiando en la sabiduría y asistencia de Ina May y de otras matronas y mujeres que iban juntándose al proyecto de la caravana y del proyecto comunitario de la Granja, son verdaderos relatos de empoderamiento, confianza y conexión espiritual.

Las descripciones de sus partos y experiencias me ayudaron a conectarme con mi bebe intrauterino y mi cuerpo gestante inspirándome para visualizar mi próximo romperme en dos y embarcarme en la aventura de parirnos.

Cada mujer encuentra en su embarazo algo que le conecta con ella misma, con su bebé, con la idea de parir o de ser madre.

Puede ser un libro, una canción, una película, un documental, una experiencia, una persona, para mí en aquellos meses fue el libro de Partería Espiritual con todos sus relatos, experiencias y conocimientos.

Sé que mucho de  mi amor por este libro parte del anhelo de no haber podido participar en aquella maravillosa aventura de los hippies de los 70 embarcados en el deseo de hacer sus sueños realidad.

Mientras tanto un trocito de las historia de estas mujeres estuvieron pulsando en la gestación de Sol y en cada una de las «ráfagas “, como llama Ina May a las contracciones, que acompañaron su nacimiento.

Gracias a Ina May por su dedicación y a Nines y a Marta, las parteras que me acompañaron en aquel acontecimiento, que tan bonita labor hacen cada día en este lugar del planeta. 

Os quiero